La Magia de lo Imperfecto
Alejandra Valencia
Siempre que recibo una familia en el estudio para una sesión, me gusta hacer énfasis en que se sientan ellos mismos y cómodos, sin pensarlo tanto.
Las fotos más hermosas no nacen de la perfección, sino de lo auténtico: una risa desbordada, un abrazo apretado, un niño corriendo sin rumbo, un beso robado entre el caos.
Cuando una familia llega a una sesión y se permite ser exactamente como es —sin presión, sin expectativas rígidas— ocurre algo extraordinario: la conexión fluye. La energía cambia. Todo se siente más ligero. Más real. Más de ellos.
Y ese es mi trabajo: no que posen bonito, sino guiarlos para que se sientan presentes, acompañados y seguros. Ustedes viven el momento; yo me encargo de transformarlo en fotografías llenas de emoción, amor y verdad.
La magia está en lo imperfecto.
En lo espontáneo.
En lo que sucede sin pensarlo demasiado.
Por eso, más que retratos perfectos, creo experiencias donde cada familia pueda verse, sentirse y reconocerse. Donde la esencia de cada uno quede guardada para siempre.
Al final, lo más valioso nunca es que todo salga "perfecto",
sino que salga profundamente real.